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Antes de usar IA, escribí tu método

Si la IA te devuelve respuestas correctas pero genéricas, no es la herramienta: es que todavía no sabe cómo hacés tu trabajo. Cinco preguntas para escribir tu método, sin programar.

Vanesa CaputiVanesa CaputiConsultora en gestión del cambio · 5 de octubre de 2026 · 7 min de lectura
En pocas palabras

Si la IA te devuelve respuestas correctas pero genéricas, casi nunca es un problema de la herramienta: es que todavía no sabe cómo hacés tu trabajo. Antes de pedirle algo, conviene escribir tu método, es decir, cómo resolvés esa tarea y con qué criterio. Cinco preguntas alcanzan para empezar, y no hace falta programar.

Por qué la IA te da respuestas genéricas

Cuando le pedís a la IA «Hazme una guía de entrevista», hace lo único que puede hacer con tan poca información: arma la guía promedio. Preguntas correctas, prolijas y que servirían para cualquier puesto. No está mal. Simplemente no es tuya.

Lo que falta no es una palabra mágica en el pedido. Falta todo lo que vos sabés y la herramienta no: para quién es esa guía, qué necesitás que salga de la entrevista, qué preguntas nunca harías y cómo te das cuenta de que una entrevista sirvió. Eso es tu criterio, y la IA no lo puede adivinar.

Por eso tantas personas sienten que la IA «ayuda, pero no tanto». Corrigen lo mismo una y otra vez, y cada conversación empieza de cero. La herramienta que tenía que ahorrar tiempo termina pidiendo más.

Qué es un método (y por qué ya lo tenés)

Un método es la forma en que resolvés una tarea cuando la hacés bien: los pasos que seguís, lo que revisás antes de darla por terminada y los límites que no cruzás.

Si tenés años de oficio, ya tenés método. El problema es que, cuanto más dominás una tarea, más cosas hacés sin pensarlas. Y lo que no se piensa tampoco se escribe. Ese conocimiento queda en tu cabeza: sirve para vos, pero no para una herramienta ni para alguien que recién llega a tu equipo.

Escribir el método no es burocracia. Es pasar a palabras lo que ya hacés, para que otra persona, o una IA, pueda hacerlo con tu criterio.

Lo uso todos los días: los asistentes de IA con los que analizo encuestas, preparo diagnósticos y armo materiales de formación responden con mi criterio porque antes escribí cómo hago cada una de esas tareas.

Las cinco preguntas para escribir tu método

Elegí una sola tarea, una que hagas seguido y que te lleve tiempo. Respondé estas cinco preguntas por escrito, con tus palabras, como si se lo explicaras a alguien que recién llega al equipo.

1. Para qué y para quién

Qué resultado tiene que lograr la tarea y quién lo va a usar. No es lo mismo una guía de entrevista para un puesto operativo que para una jefatura, ni un informe para la dirección que para el equipo. Por qué importa: sin destinatario, la IA escribe para nadie en particular, y eso es exactamente lo que suena genérico.

2. Qué necesitás recibir

Qué información te hace falta antes de empezar: un perfil del puesto, datos de una encuesta, el objetivo de una capacitación, el contexto de la empresa. Por qué importa: si no lo decís, la IA completa los huecos con suposiciones. Y si la información no está, mejor que te la pida antes de inventarla.

3. Cuáles son tus pasos

En qué orden hacés las cosas y qué mirás en cada momento. No hace falta un manual: alcanzan cinco o seis pasos bien escritos. Por qué importa: los pasos son la parte que más se parece a tu experiencia. Dos profesionales con la misma información llegan a resultados distintos porque siguen caminos distintos.

4. Cómo sabés que está bien

Qué tiene que tener el resultado para que lo des por terminado: extensión, tono, estructura, nivel de detalle, qué no puede faltar. Por qué importa: si no definís qué está bien, la IA no tiene contra qué revisar su propia respuesta y vos terminás corrigiendo a ojo cada vez.

5. Qué es lo que nunca harías

Los límites y criterios que no cruzás: lo que aprendiste equivocándote, lo que tu área no acepta, lo que no le harías nunca a un cliente o a una persona entrevistada. Por qué importa: suele ser la parte más valiosa y la que menos se escribe. Ahí está tu criterio profesional, y es lo que más diferencia una respuesta tuya de una respuesta promedio.

Pedile que pregunte antes de responder

Al final de tu método, agregá tres instrucciones: que te haga las preguntas que necesite antes de empezar, que te muestre cómo llegó a su propuesta y que te marque qué decisiones dependen de tu criterio. Así la IA no solo responde: te ayuda a pensar.

Por qué importa: una respuesta rápida no siempre es una buena respuesta. Cuando la IA pregunta, reflexiona en voz alta y te devuelve las decisiones importantes, el resultado mejora y el criterio sigue siendo tuyo.

Un ejemplo: la guía de entrevista, sin método y con método

Sin método, el pedido es «Hazme una guía de entrevista para un puesto de analista». La respuesta trae preguntas como «¿Cuáles son tus fortalezas?» o «¿Dónde te ves en cinco años?». Sirven para cualquier puesto, invitan a respuestas ensayadas y no dicen mucho de cómo la persona resuelve su trabajo.

Con método, antes del pedido escribís algo así: - Para qué y para quién: una guía de 45 minutos para entrevistar a personas candidatas a un puesto de analista. La usa una líder que entrevista por primera vez, así que además de las preguntas necesita saber qué observar en cada respuesta y cómo registrar lo que escucha. - Qué necesito recibir: el perfil del puesto, las tres situaciones más difíciles que va a enfrentar la persona y las competencias que el equipo considera clave. - Cuáles son mis pasos: abrir explicando cómo va a ser la entrevista, para bajar la tensión; explorar cada situación difícil con una pregunta sobre un hecho concreto y su repregunta; para cada pregunta, anotar qué señales muestran que la persona ya lo resolvió antes y cuáles piden profundizar; dejar un espacio para que la persona candidata pregunte; cerrar contando los próximos pasos y los plazos. - Cómo sé que está bien: cada pregunta pide un ejemplo concreto, tiene una repregunta sugerida y criterios observables; hay una escala simple de 1 a 4 para registrar cada respuesta; todo entra en 45 minutos. - Qué es lo que nunca haría: preguntar por temas personales, de salud o planes familiares; hacer preguntas que se respondan con sí o no; decidir por una sola respuesta. - Y al final: antes de armar la guía, haceme las preguntas que necesites; mostrame por qué elegiste cada pregunta; y marcame qué decisiones dependen de mi criterio, como el peso de cada competencia.

El resultado ya no es una lista de preguntas: es una guía que acompaña a quien entrevista. Preguntas sobre situaciones concretas, con repregunta, pensadas para el puesto que buscás cubrir y sin temas personales; señales para observar; una forma simple de registrar; y un cierre que cuida la experiencia de la persona candidata. Además, la IA empieza preguntando lo que no sabe en lugar de suponerlo. La misma IA, otro resultado.

Cómo probar tu método en tu IA (sin programar)

  1. Abrí una conversación nueva en la herramienta que uses (ChatGPT, Claude o Gemini; alcanza con una cuenta gratuita).
  2. Pedí la tarea como lo hacés siempre y guardá la respuesta.
  3. Abrí otra conversación, pegá tu método escrito y después hacé el mismo pedido.
  4. Compará las dos respuestas: qué cambió, qué tuviste que corregir en cada una y qué le faltó a tu método.
  5. Ajustá el método con lo que aprendiste y volvé a probar.

Por qué conviene comparar: la diferencia entre las dos respuestas te muestra qué parte de tu criterio ya quedó escrita y cuál todavía no. Cada vuelta mejora el método, no solo la respuesta.

Cuando el método funciona, el paso siguiente es guardarlo para no tener que pegarlo cada vez. Eso es, en esencia, un agente: un asistente que responde con tus reglas. Pero el orden importa: primero el método, después el agente.

Tres errores frecuentes al escribir el método

Si te interesa por qué la adopción de IA en una organización es, ante todo, un desafío de gestión del cambio, lo desarrollo en este artículo.

Preguntas frecuentes

¿Necesito saber programar para escribir mi método?

No. El método se escribe en tus palabras, como un texto. Lo único que hace falta es una tarea que conozcas bien y una herramienta de IA con cuenta gratuita.

¿Cuánto tiempo lleva escribirlo?

Una primera versión, entre 30 minutos y una hora para una tarea. Después se ajusta probando: cada comparación te muestra qué agregar.

¿Sirve para cualquier herramienta de IA?

Sí. El método es tuyo, no de la herramienta. Lo podés usar en ChatGPT, Claude o Gemini, y si mañana cambiás de herramienta, el método se va con vos.

Escribí tu método acompañado/a

El sábado 17 de octubre doy una masterclass gratuita de una hora: «Antes del agente, tu método». Salís con tu método escrito y tus primeras instrucciones para la IA probadas. Sin programar y sobre una tarea tuya, no sobre ejemplos de manual. 11:00 Argentina · 8:00 México · 16:00 España.

Vanesa Caputi

Vanesa Caputi Delfino es consultora en transformación organizacional, gestión del cambio y adopción de inteligencia artificial. Tiene más de 20 años de experiencia en Capital Humano y forma a profesionales para usar la IA con su propio método. Más sobre mí.

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